Las cremas y geles de masaje son consumible puro: se gastan a diario y se reponen sin pensar, pero la elección condiciona el deslizamiento, la duración de la sesión y la comodidad del paciente.
Para terapia manual trabajamos la crema de masaje neutra Kinefis en formato de 5 litros con dosificador, y el aceite de masaje neutro en garrafa de 5 litros cuando se busca un deslizamiento más prolongado en sesiones largas. Fisiocrem Profesional, con árnica, hipérico y caléndula, está disponible en 1 y 3 litros.
Para electroterapia y diatermia la gama es distinta: el gel conductor Kinesonic para ecografía y ultrasonido, y la crema conductora Diaterm Care de 5 kg para tecarterapia y radiofrecuencia, que además hidrata y evita que la piel se reseque con el uso repetido del cabezal.
Las cremas de efecto frío y calor Mebaline completan la gama en formato de 500 ml: Therma Cream como complemento del calentamiento y del trabajo manual, y Cool Gel para molestias musculares y articulares después de la actividad.
Un apunte práctico sobre formatos: los envases de 5 litros salen bastante más baratos por litro, pero solo compensan si el producto se consume antes de que pierda propiedades. Para una consulta de un solo terapeuta, los formatos intermedios suelen ajustarse mejor.
